Los pacientes

Folleto descriptivo de las ventajas / inconvenientes del fijador externo con relación a otros tipos de tratamiento

El fijador externo presenta algunas ventajas para el paciente en relación con los sistemas de fijación internos como las placas o los clavos.

En primer lugar, es una técnica miniinvasiva cuya aplicación es simple y relativamente rápida. Esta técnica presenta además un menor riesgo de infección.

 

En segundo lugar, su retirada se efectúa en ambulatorio lo que permite evitar una ulterior intervención quirúrgica importante.

En tercer lugar, el fijador externo permite, en la mayor parte de los casos, una movilidad precoz de las articulaciones adyacentes a la fractura.

 

Desde un punto de vista médico, el fijador externo favorece los micromovimientos a nivel de la fractura (contrariamente a las placas) lo que permite una mejor vascularización del foco de fractura y una formación del callo óseo más rápida y de mejor calidad.

 

Algunas prácticas médicas preconizan el uso del fijador de manera temporal, los primeros días después del trauma, con vistas a permitir que el edema se reabsorba para poder así decidir mejor cual es el tratamiento más apropiado.

 

Desde un punto de vista global, es una técnica rápida, simple y segura que recurre en escasa medida a la asistencia de dispositivos complejos. Todo ello disminuye el tiempo de intervención y por lo tanto el coste final para el paciente.

Como cualquier otra técnica, presenta también algunos inconvenientes: material voluminoso durante la duración del tratamiento. Las infecciones son posibles a pesar de todo y se recomienda al paciente seguir las instrucciones de curas prescritas por su médico. El dispositivo puede estar también contraindicado en algunos casos como, por ejemplo, en el caso de osteoporosis. Para más amplias informaciones, consulte con su especialista.

 

Para mejorar su confort, GEXFIX ha desarrollado un fijador ligero y radiotransparente gracias a sus materiales técnicos de alta calidad como las fibras de carbono.